El Consell, a través del departamento de Movilidad, requiere a Certio, empresa concesionaria de la Inspección Técnica de Vehículos en Menorca, que en tres días aporte un plan urgente de medidas correctoras para normalizar este servicio. Al mismo tiempo le advierte que si en 45 días no se ha restablecido la actividad, aplicará las medidas sancionadoras previstas en el contrato.
Al equipo encabezado por el presidente Adolfo Vilafranca se le ha agotado la paciencia por los reiteradas demoras que acumulan las dos estaciones de ITV en la Isla, con una falta de citas que provocan las protestas de los menorquines y las quejas de las asociaciones profesionales por los vehículos que circulan en Menorca con la inspección caducada. Una situación anómala e inaceptable que implica, para los conductores, el incumplimiento de un requisito legal que conlleva sanciones y problemas con las compañías de seguros en caso de accidentes.
Los incumplimientos de Certio vienen de lejos. Se iniciaron durante el anterior mandato con huelgas y movilizaciones de sus trabajadores que aumentaron la precariedad.
Al ser un contrato de gestión mediante concesión administrativa de servicio público, el Consell debe aplicar todas las medidas, incluidas las disciplinarias, para garantizar las inspecciones y acabar, de una vez por todas, con estas demoras.