Los trabajadores que percibían el salario mínimo interprofesional durante enero y parte de febrero de 2026 y han sido despedidos antes de la aprobación de la subida mantienen su derecho a reclamar la diferencia salarial correspondiente. La nueva cuantía del SMI, fijada en 1.221 euros mensuales por catorce pagas, se aplica de manera retroactiva desde el 1 de enero, lo que implica que cualquier empleado que haya cesado su relación laboral en febrero o marzo puede exigir el abono del incremento no percibido durante el primer mes del año. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, firmó este lunes 16 de febrero con los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez respectivamente, el acuerdo que eleva el SMI un 3,1% hasta el 31 de diciembre de 2026.
El carácter retroactivo de esta medida obliga a los empresarios a regularizar las nóminas de enero en los pagos posteriores, independientemente de que el trabajador continúe o no en la empresa. Esta situación genera un escenario particular para aquellos empleados que, habiendo cobrado el antiguo SMI de 1.184 euros en enero, finalizaron su contrato laboral en febrero o meses sucesivos antes de recibir la compensación económica correspondiente.
Aplicación retroactiva del nuevo SMI desde enero
La retroactividad del incremento salarial desde el 1 de enero constituye un elemento fundamental que garantiza los derechos de los trabajadores. Esto significa que todas las personas que durante enero de 2026 percibieron el SMI anterior tienen derecho a recibir la diferencia de 37 euros mensuales, lo que equivale a una compensación adicional por ese mes trabajado. Los empleadores están legalmente obligados a realizar este abono, incluso cuando la relación laboral haya finalizado posteriormente.
En el caso de trabajadores despedidos o que hayan rescindido su contrato en febrero, el procedimiento de reclamación puede realizarse directamente ante la empresa o, si esta se niega al pago, mediante reclamación de cantidad ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) o presentando demanda ante la jurisdicción social. Los abogados laboralistas recomiendan en primer lugar intentar la vía extrajudicial, solicitando por escrito a la empresa el abono de la cantidad adeudada, conservando justificante de la comunicación.
El SMI de 1.221 euros mensuales en catorce pagas representa un incremento de 518 euros anuales respecto a la cuantía vigente en 2025, cuando se situaba en 1.184 euros mensuales o 16.576 euros al año. Con este aumento del 3,1%, el salario mínimo de 2026 alcanza los 17.094 euros brutos anuales, mientras que la cuantía diaria se establece en 40,70 euros brutos con carácter general. Para los trabajadores eventuales y temporeros, el SMI por jornada legal se fija en 57,82 euros, una cifra específica que responde a las particularidades de este colectivo. Por su parte, los empleados del hogar no podrán percibir menos de 9,55 euros por hora efectivamente trabajada, una medida que refuerza la protección de un sector tradicionalmente vulnerable. Todas estas cuantías quedan exentas de tributación en el IRPF, lo que incrementa el poder adquisitivo real de los perceptores.
Beneficiarios de la subida del SMI
Según datos del Ministerio de Trabajo, el incremento del SMI beneficiará a 2,5 millones de trabajadores en España. Este colectivo incluye principalmente a empleados de sectores como hostelería, comercio, atención al público, limpieza y cuidados, donde los salarios base suelen ajustarse a la cuantía mínima legal. La medida tiene especial impacto en mujeres jóvenes y trabajadores con contratos temporales o a tiempo parcial.
Durante el acto de firma, Yolanda Díaz destacó la «simbología» de la presencia del presidente del Gobierno en el Ministerio de Trabajo: «Hoy es la primera vez que se asiste a este Ministerio de Trabajo, encabezados además por el presidente del Gobierno. En política, los símbolos tienen una importancia extraordinaria (...) Viene el presidente del Gobierno al Ministerio de Trabajo y no al revés», señaló la ministra, añadiendo que «es la primera vez en estos años que este Ministerio tiene autonomía propia, sin dependencia de otros ministerios ubicados en la Castellana», en alusión al Ministerio de Economía.
Díaz aprovechó la presencia de Pedro Sánchez para afirmar que, como ministra y pese a las discusiones «intensas» dentro del Gobierno, ella «ha estado donde tenía que estar», del lado de los trabajadores, y agradeció al jefe del Ejecutivo que «siempre» se haya situado «en el lado correcto de la historia». La vicepresidenta segunda subrayó el alcance social de la decisión: «Hoy lo que hacemos es coger el testigo de la historia, volvemos a mejorar la vida de la clase trabajadora de este país. Me siento muy orgullosa».
«Este Gobierno es el Gobierno de las personas trabajadoras, es decir, de la mayoría social. Hemos puesto las políticas públicas al servicio de quienes viven de su salario, de quienes llenan los trenes de cercanías y el metro, de quienes no viven de las herencias, y de quienes se han hecho a sí mismas, porque son nietas, hijas y madres de personas trabajadoras. Esto es un proyecto de país», afirmó Díaz durante su intervención, recalcando el compromiso del Ejecutivo con la mejora de las condiciones laborales.