Dos de cada tres empresas de Baleares tienen dificultades para cubrir puestos de trabajo, según se desprende de la Encuesta Anual Laboral publicada por el Ministerio de Trabajo. En 2024, el 64,4% de las empresas encuestadas en las Islas indicó que les costaba encontrar personal, porcentaje casi cuatro puntos y medio superior al de 2023.
Las razones son diversas: desde que no se presentaran candidatos, hasta falta de competencias técnicas de los aspirantes, desconocimiento de idiomas o desacuerdo en las condiciones laborales.
El 48,6 % de las empresas encuestadas necesitaron cubrir algún puesto de trabajo a lo largo del año. El principal canal de búsqueda de candidatos fueron los contactos personales (31,2 %), aunque los reclutadores recurrieron menos a ellos que el año anterior y más a portales web, sobre todo privados (15 %) y en menor medida, públicos (10 %). También han ido ganando peso las redes sociales (12,2 %).
Vivienda
«El desequilibrio entre oferta y demanda de trabajadores se está cronificando», advierte el presidente de Pimem, Jordi Mora. Las pequeñas y medianas empresas de las Islas están familiarizadas con este problema, pero en épocas anteriores, cuando no se encontraba mano de obra la respuesta clásica era importar trabajadores de la Península o de Europa. Los disparados precios de la vivienda en Baleares ahora contrarrestan esa opción: es mucho más difícil atraer profesionales para desplazarse a un territorio donde el alojamiento se va a comer buena parte de su sueldo. «Las soluciones que en el pasado eran buenas ahora ya no lo son. Que no se presente ningún candidato a una oferta hace tiempo que lo venimos sufriendo», apunta Mora.
El presidente de la patronal también relaciona el fenómeno con los reducidos niveles de paro en el archipiélago. Baleares es «una economía que está funcionando muy bien» y que acumula 22 meses de récords de creación de empleo, razona. El otro gran factor al que apunta Mora es el fracaso escolar: «Nos falta mucha Formación Profesional, muchos técnicos. Es un problema por desgracia estructural que provoca falta de competencias. Faltan buenos candidatos», lamenta Mora.
Construcción
Las dificultades se dan en mayor o menor medida en todos los sectores, pero donde más costó cubrir vacantes, a nivel nacional, fue en la construcción. En Baleares, la Asociación de Constructores lleva años alertando de la escasez de mano de obra, situación que se agrava por «un preocupante envejecimiento de las plantillas y la falta de relevo generacional», expone el presidente de la entidad, Climent Olives. El Informe 2024 del Observatorio Industrial de la Construcción sitúa en 45 años la edad media de los trabajadores del sector, mientras que los jóvenes menores de 30 años apenas llegan a un 10,3 % del total.
La tendencia a largo plazo tampoco invita al optimismo, ya que la presencia de jóvenes en la construcción ha ido disminuyendo; la brecha generacional se amplía y se estima que en la próxima década el 22 % de la fuerza laboral actual del sector se jubilará. «Si la tendencia continúa, el sector se enfrenta a un vacío de talento y experiencia que no se podrá cubrir de forma natural», dice Olives.
El presidente de los constructores asocia el fenómeno a una estigmatización del sector, en el que persiste una imagen «desfasada» de precariedad fruto de la crisis financiera de 2007. «El problema, entonces, no es que el sector no sea atractivo, sino que falta información. Quien empieza a trabajar en la construcción, se queda, el reto está en la captación», añade Olives, que reclama al Gobierno un plan de choque «que aborde esta crisis de forma holística y urgente» con formación profesional, regularización por arraigo de trabajadores inmigrantes y aumentar la participación de jóvenes y mujeres.
Escenarios
Según la encuesta del Ministerio, ante un aumento de la demanda el 78,6 % de las empresas contrataría más personal indefinido, mientras que un 10 % opta en primer lugar por un refuerzo con contratos temporales. En cambio, ante una reducción de demanda el 52 % de las empresas respondería reduciendo costes laborales, aunque sólo un 33,7 % recurriría a una medida tan drástica como prescindir de trabajadores indefinidos.
En Baleares se registraron el año pasado casi 15.500 despidos, la mayoría de hombres (9.172). Del total, 9.186 tenían contrato a tiempo completo. La cantidad media indemnizada a los trabajadores fue de 5.870 euros, aunque en el caso de empleados indefinidos y a tiempo completo llega a los 7.457 euros de media.
ResistenciaSense inmigracio ses empreses pagarien bé, ja que no se podrien aprofitar Pero com que prefereixen dur aqui a mitja andalusia i mitja colombia….