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La Casa Real española mantiene casi intactos los bienes que heredó de Juan Ignacio Balada

Trece años después de la herencia solo ha vendido uno de los cuatro    inmuebles que recibió

Palacete residencial, en la plaza Joan de Borbó | Josep Bagur Gomila

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El pasado 18 de noviembre se cumplieron 13 años desde que falleciera el empresario ciutadellenc, Juan Ignacio Balada Llabrés, y nombrara heredera de su fortuna, valorada en 10,6 millones de euros, a la Casa Real. Dejó escrito que la mitad de su masa hereditaria, reducida a 9,8 millones tras descontar gastos y deudas, fuera a parar a partes iguales a los entonces Príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, y a los ocho nietos del rey emérito. El otro 50 por ciento debía gestionarse a través de una fundación que crearían a tal efecto los propios Felipe VIy Letizia.

Desde entonces el patrimonio inmobiliario incluido en el legado permanece prácticamente intacto en poder de los miembros de la Casa Real y de la Fundación Hesperia, como se denomina la institución. Los derechos hereditarios de estos bienes inmuebles que correspondían a los Reyes fueron donados a la Fundación, mientas que a los ocho nietos del emérito se les adjudicó el palacete Balada en la división de la herencia.

Los reyes de España que el próximo jueves estarán en Ciutadella para inaugurar la antigua Farmacia Llabrés, también propiedad heredada del empresario, catalogada como Bien de Interés Cultural, saben que a través de la Fundación mantienen la titularidad de un edificio con seis viviendas en la calle Jerònia Alzina, y otro más en la Plaça Federico Pareja, con local y dos apartamentos.

En cuanto al palacete donde residió el propio J. Ignacio Balada, en la Plaça Joan de Borbó, su venta requeriría autorización judicial en el caso de los nietos que aún son menores de edad, Leonor y Sofía, las hijas de Felipe VIy Letizia, e Irene, hija de Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarín.

Estos tres inmuebles se pusieron a la venta en 2017 junto a una casa apuntalada en la calle Gustavo Mas, para que la Fundación pudiera tener liquidez.El valor total de los cuatro edificios era de 3,5 millones de euros pero desde entonces solo se ha vendido el de la calle Gustavo Mas, tasado en 175.000 euros.

Quiere esto decir que entre la Fundación Hesperia y los nietos del Rey mantienen 3,3 millones de euros en valor patrimonial por los tres inmuebles que teóricamente continúan a la venta pero a efectos prácticos la Casa Real no tiene ninguna intención de cerrar operaciones en este sentido a la vista del tiempo transcurrido y las ofertas presentadas que no han prosperado.

Por un lado, hay tres de las seis viviendas todavía alquiladas en la calle Jerònia Alzina. Son cuotas bajas porque se trata de alquileres antiguos y además el edificio precisa una intervención con cierta urgencia en su fachada. La Fundación Hesperia respeta los derechos de estos inquilinos con rentas bajas y está pendiente de la licencia para llevar a cabo esta obra proyectada y presupuestada.

En cuanto al local y dos viviendas de la plaza Federico Pareja, la situación es similar aunque no se conoce que el edificio precise una actuación de urgencia. Se deduce que la Casa Real no vende por la situación precaria de uno de de los edificios y para no tener que perjudicar a los inquilinos de todos los inmuebles alquilados.

En cuanto al resto de la herencia de Balada constaba de la promotora inmobiliaria Adalab, disuelta en abril de 2010, valores inmobiliarios, cotizaciones en bolsa y depósitos bancarios. Del activo de Adalab los nietos y los reyes se repartieron cerca de 273.000 euros para la Fundación Hesperia y 27.295 euros para cada heredero. Felipe y Letizia donaron su parte a Hesperia. Las sumas económicas se utilizaron en buena parte para satisfacer el impuesto de sucesiones a la Comunidad Autónoma, que ascendió a 3.346.132 euros, y la propia reforma de la Farmacia Llabrés.

Palacete residencial 1.500.000 €

Situado en la plaza Joan de Borbó, número 1, de Ciutadella cuenta con una superficie construida de 555 metros cuadrados. Data del año 1996, con dos plantas de 198 y 201 metros cuadrados, respectivamente, además de un aparcamiento de 80 y un almacén de 76. En el reparto de la herencia este palacete, que se halla en buen estado de conservación puesto que tiene mantenimiento periódico, le correspondió a los ocho nietos del rey emérito, Froilán y Victoria Federica, hijos de la infanta Elena, Leonor y Sofía, de Felipe y Letizia, y Miguel,Irene, Pablo y Juan Valentín, de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín. El palacete está tasado en 1,5 millones de euros y nadie ha vuelto a vivir allí desde que falleció el empresario ciutadellenc, en el año 2009.

Edificio plaza Federico Pareja 300.000 €

Se trata de un inmueble de tres alturas, con un total de 229 metros cuadrados, cuya construcción data del año 1870. Los bajos están ocupados por una cafetería y dos almacenes mientras que en su primera planta hay dos apartamentos de 67 metros cuadrados cada uno.

Edificio calle Jerònia Alzina 1.525.000 €

A la espera de la licencia para rehabilitar su fachada, actualmente apuntalada, tiene 536 metros cuadrados repartidos en bajos y dos plantas, con seis viviendas. No existe división horizontal de la finca por lo que debe venderse en su conjunto. Cuatro pisos son de 93 metros cuadrados y dos de 75. Solo 3 están alquilados ahora.

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