El Ayuntamiento de Es Migjorn ha decidido retirar el radar móvil que situaba normalmente en la Avenida Central de la Urbanización de Sant Tomàs y sustituirlo por uno de los tres radares fijos que tiene instalados en el mismo pueblo. En concreto, trasladarán el aparto que más multas imponía.
Durante la mañana de este miércoles los operarios desmontaron el cinemómetro que hasta ahora estaba ubicado en la salida de la localidad, en dirección a Sant Tomás. Precisamente este ha sido el radar más conflictivo de los cuatro instalados puesto que ha disparado el número de sanciones en el primer año de actividad desde junio de 2023.
Las mismas fuentes municipales han señalado que el radar móvil de Sant Tomàs se utilizará ahora en el pueblo, aunque dadas sus características dinámicas parece evidente que no se activará a diario como sí lo estaba el que tantas sanciones ha provocado. Entre el 22 de enero y el 7 de abril pasados el Ayuntamiento notifico 22.700 multas, a las que había que sumar las de agosto y septiembre.
Las quejas de los empresarios y restauradores de Sant Tomàs por la acumulación de sanciones provocadas por este radar han influido en el cambio de ubicación determinado por el equipo de gobierno que preside Antonia Camps, según informa el Consistorio.
La instalación ahora del radar fijo en la zona más equidistante de la Avenida Central de Sant Tomàs implicará la ubicación de una nueva cartelería para hacerlo más visible a los conductores con el objetivo de que reduzcan la velocidad y no exceda los 30 kilómetros por hora, que es la máxima permitida.
Recursos limitados
No obstante, detrás de esta decisión, también aparece la falta de personal para atender un radar móvil a cargo de la Policía Local. Dado que en la actualidad solo cuenta con dos agentes para cubrir todo el municipio en pleno comienzo de la temporada, se hace muy complicado poder destinar a alguno de ellos para que ponga y quite el dispositivo y esté pendiente de su operatividad durante el tiempo que se determine.
Típico radar que solo busca fines recaudatorios. Dudo que haya salvado alguna vida. Me pregunto cuántas veces habrá multado a residentes o trabajadores de la zona por ir a 45-50 km en vez de 40 km , y después los auténticos hooligans del volante van por otras carreteras poniendo en riesgo la vida de todos . PENOSO.