La concejal de Ciutadella Sandra Moll considera «vergonzoso» que, habiendo recibido «la misma aportación pública» y siendo gestionado por una cooperativa, el matadero de Maó «se niegue a prestar el servicio y el Consell no se lo exija. Si estuviéramos en octubre no vería tanto problema pero ahora, en vísperas de Navidad, me parece muy grave por el perjuicio que causan a productores y familias».
Sandra Moll insiste en lo «injusto» que supone que el Consell aporte la misma cantidad de dinero a ambos municipios «cuando nosotros asumimos el 95 por ciento de los sacrificios de la Isla». La consecuencia es que para Ciutadella la gestión de los sacrificios de Menorca «es deficitaria, mientras que la cooperativa de Maó recibe la misma inversión y, encima, puede ganar dinero».
Su propuesta, reitera, es que el Consell insularice el servicio y lamenta que, al no hacerlo, «esté faltando a su responsabilidad. Y no lo digo ahora porque gobierna el PP, pues también lo hice cuando los de mi partido estaban al frente del Consell. Es un problema cíclico que regularmente se repite y hay que solucionarlo».
«Se demuestra que debe haber dos mataderos», dice el Ayuntamiento de Maó
El Ayuntamiento de Maó defiende la «significativa mejora» que ha experimentado su matadero y reivindica la necesidad de contar con dos instalaciones en la Isla, para poder actuar ante casos de urgencia. «El matadero ya está muy bien y queremos aprovechar para darle un nuevo impulso», anuncia. De hecho, se ha creado una mesa sectorial en la que participan también la cooperativa, el Consell y las organizaciones profesionales agrarias para decidir entre todos los pasos a dar.
«Es un servicio público y queremos prestarlo de la mejor forma posible», afirma. En cuanto a la negativa del equipo gestor a asumir todos los sacrificios que se le derivan de Ciutadella, Salom presume que es «una decisión inteligente» para no repetir los errores del pasado, que llevaron a reducir a la baja su actividad y no acumular más deuda, máxime aún cuando una parte importante de los gastos que acarrea el servicio es el traslado de los residuos sandach. La teniente de alcalde entiende, como el Ayuntamiento de Ciutadella, que la gestión debería ser insular, ya que ambos municipios tienen un modelo de gestión de los sacrificios diametralmente opuesto.
«No compete al Consell, deben entenderse», asegura la consellera
«La competencia es municipal y no tenemos ninguna potestad al respecto», se defiende la consellera de Economía, Maria Antònia Taltavull que, aún así, se pasó «la tarde del lunes colgada al teléfono buscando soluciones». Y éstas deben llegar de los dos ayuntamientos, a los que desde el Consell se llama a «sentarse y hacer una reflexión conjunta».
Su departamento distribuyó la misma cantidad, 600.000 euros, a ambos mataderos, pese a que el de Ciutadella concentra el 90 por ciento de los sacrificios y el de Maó «tiene una menor envergadura y capacidad para atender la demanda» y es gestionado de forma indirecta por una cooperativa. «Nosotros ya hemos invertido importantes cantidades para que los dos mataderos puedan reformarse de manera adecuada», dice Taltavull que, como sus predecesores en el cargo, ve injustificado que el Consell deba hacerse cargo del servicio. Atrás queda el proyecto que la institución impulsó hace 20 años y que perseguía construir un edificio de nuevo cuño en Ciutadella para que concentrara todos los sacrificios de la Isla.
La irresponsabilidad del los ayuntamientos democráticos Mahón, Ciudadela y el Consell Insular de Menorca es de vergüenza y de negligencia e incluso política. Los industriales de la carne gestionaban los dos mataderos desde tiempo inmemorial, su construcción fue financiada por un acuerdo con los ayuntamientos anteriores a 1970 pagando y destinando una parte de la maquila y tasas de utilización y para su construcción. Se proyectaron según el censo ganadero de la isla y con una capacidad de sacrificio de más de 10.000 toneladas/ año animales de abasto y aviar. Los partidos políticos Pp, Psoe, Psm, Eu crearon las cooperativas cárnicas Sa Roqueta y de matarifes y sin razón alguna los industriales cárnicos fueron expulsados. Así se desvincularon los acuerdos de compra de ganado de la isla y los industriales se vieron obligados a tener que comprar sus carnes de abasto y aviar a la península donde son bien recibidos Hay que observar que en el ciclo reproductor además de las crías (para carne) se produce leche lo cual es un binomio inseparable en la actividad ganadera que al dificultarse una de las partes trae la ruina al sector cárnico y también ha traído traído la ruina del subsector industrial lácteo y quesero. TODO CUANTO SE HA EXPUESTO EN ESTE COMENTARIO DEMUESTRA QUE QUIENES NOS GOBIERNAN NO SE MERECEN SER QUERIDOS, CUANDO SU NEGLIGENCIA HAN TRAIDO LA RUINA A NUESTRO ANTIGUO y MILENARIO SIGNO DE INDENTIDAD HASTA PUNTO DE PODER DESAPARECER Y AFECTANDO A LOS CONSUMIDORES