El colectivo de bomberos muestra su indignación por la eternización del proceso de oposiciones iniciado en junio de 2024, para nutrir de efectivos el Servicio Insular de Prevención y Extinción de Incendios. Año y medio después de haberse iniciado todavía no ha terminado la convocatoria, la plantilla sigue mermada por falta de profesionales y, según apuntan, el problema está en el departamento de Recursos Humanos del Consell insular y afecta a unos sesenta candidatos de los alrededor de 200 que se inscribieron inicialmente.
Era mayo de 2024 cuando la institución insular anunció la convocatoria de un concurso de oposiciones para proveer al cuerpo de bomberos con 19 profesionales más, que se tienen que sumar al medio centenar ya en plantilla. Sin embargo, a día de hoy no ha concluido el proceso, para disgusto de los candidatos.
En este año y medio se han realizado los exámenes teóricos generales, las pruebas físicas y las psicotécnicas (salvo aquellos que las convalidaron si estaban en activo como bomberos en ese momento), el examen teórico específico de la profesión y las pruebas médicas.
A la espera de resultados
Precisamente, en este punto se encuentra detenido el concurso. Los candidatos «pasamos los reconocimientos de salud en octubre y todavía es hora de que nos comuniquen los resultados», critican algunos participantes en el proceso. Al parecer, el galeno que realizaba los estudios «está de baja y esto está demorando aún más las oposiciones, nos dijeron que estaban buscando otro médico».
«¡Alucino! Que no haya un plan B para acelerarlo todo», espetan los profesionales, que se muestran molestos por la lentitud del Consell. «No se pueden ni imaginar la implicación emocional que supone, estamos esperando para tener el trabajo de nuestras vidas, queremos tener un trabajo estable para poder tener una estabilidad familiar», añaden los afectados, molestos por la tardanza.
Riesgo de lesiones
Conocida es la exigencia de las pruebas físicas a las que se enfrentan los candidatos para acceder a una plaza en propiedad de bombero. «Todavía quedan por hacer las pruebas psicofísicas [buceo, de altura con cuerdas y en espacios confinados] y tenemos que llegar preparados». Por eso, los que actualmente están trabajando «tienen miedo de lesionarse y que eso les impida realizar los exámenes con garantías; cuanta más demora, más riesgo hay de lesión», lamentan.
«La plantilla es corta, faltan bomberos» y, de hecho, el colectivo ya ha mostrado su descontento con amenazas. Por Sant Joan se plantearon no realizar los refuerzos previstos, aunque finalmente accedieron por responsabilidad.
Plantilla reducida
«El plan estratégico prevé 80 bomberos y solo hay 52», recordaban varios profesionales del colectivo de bomberos. «En 2023 se estabilizaron trece plazas», con interinos que llevaban años y que lograron plaza fija.
Con las oposiciones convocadas en 2024 se prevé incorporar a 19 agentes más, para alcanzar la setentena, y todavía quedarán por sacar a concurso más plazas. «Luego, está previsto que se convoquen otras oposiciones para completar el equipo» en los parques de bomberos de Menorca. «El plan estratégico está aprobado y prevé aumentar la plantilla», la cual, al fin y al cabo, recuerdan, interviene en todo tipo de incidencias, desde incendios, a inundaciones, rescates en el Camí de Cavalls, accidentes de tráfico o de cualquier otra índole.
Pero es que tot va igual en aquesta illa? Quina vergonya de polítics, per favor !