El proyecto para aumentar un 223 por ciento los puestos de amarre en la Illa del Rei y dar a los pantalanes acceso directo con servicios al islote del puerto de Maó todavía es evitable. Es lo que defiende el grupo ecologista GOB, que lleva desde 2023 avisando públicamente de los riesgos que entrañaban primero las bases del concurso público para adjudicar la gestión de las marinas de la ribera norte y después del proyecto presentado por la empresa adjudicataria, La Azulona 2023, empresa creada por la familia Entrecanales, una de las mayores fortunas de España, a propósito para entrar en el prometedor negocio náutico de la rada mahonesa.
El coordinador de Política Territorial del GOB, Miquel Camps, lo tiene muy claro. No hay nadie, más allá de los interesados, que se haya empapado tanto del proceso como los ecologistas. Dejando al margen el hecho de que el alcalde, Héctor Pons, votó a favor de las bases del concurso como miembro del consejo de administración de Autoridad Portuaria de Balears (APB) y luego salió a criticar el crecimiento que estas posibilitaban, asegura que «este proyecto es inviable».
Los argumentos son contundentes. «Una administración –en este caso la APB– no puede poner en las bases de un concurso público la conexión a unos servicios que no son de su competencia», en alusión a los de luz y agua que se prevén en las bases y en el proyecto presentado por la empresa. «Para ello, antes habría que realizar una tramitación formal ante el Ayuntamiento, con informes técnicos y jurídicos al respecto». Además, defiende que la Illa del Rei es un ANEI (Área Natural de Especial Interés) y que la actuación demandaría una declaración de interés general, cuyo trámite debe ser iniciado por el Ayuntamiento.
Posible demanda
En todo ello basa el convencimiento de que el Ayuntamiento puede parar el proyecto, más allá de que el bloqueo derive en reclamaciones de la empresa ganadora del concurso hacia la APB. «Ese no es problema de los mahoneses, sino de la APB», subrayan desde el GOB, que por el momento ha chocado con un muro en su presentación de alegaciones contra el desarrollo náutico previsto. Los ecologistas estarán atentos al sentido de los votos sobre la propuesta que presenta Ara Maó en el pleno municipal de hoy. En ella busca un acuerdo probable para reclamar que se dé marcha atrás al plan para sumar otros 116 amarres en la Illa del Rei.
NemoBuenos días a ti también. Ya hay muchos barcos y pantalanes allí; el problema es que se está jugando un juego sucio (Pons), donde una familia ya inmensamente rica consigue acceso para sacar aún más provecho de pantalanes que Illa del Rei, Mahó y los demás no quieren. Además, esta pequeña isla en el puerto está perdiendo su independencia; se necesita construir mucha infraestructura, por no hablar de los cientos de propietarios de barcos que tienen que pasar hasta y desde sus barcos a través de la isla. Todo esto es fatal para la esencia de esa isla y su valor cultural y ambiental. También sería un enorme insulto a todos los voluntarios de Illa del Rei, que trabajaron durante años para nada y la convirtieron en lo que es hoy: una perla en el puerto de Mahó.