El alcalde de Maó, Héctor Pons, considera desmesurado el proyecto de La Azulona SL para reordenar la zona de amarres en la Illa del Rei, que supondría más que triplicar la capacidad actual, pasando de 52 a 168 con la ejecución de tres nuevos pantalanes, a los que se podría acceder desde tierra.
Los detalles que han trascendido de la propuesta no gustan al primer edil socialista, quien recuerda que el islote tiene un Plan Especial aprobado que «no contempla todo esto», en alusión a la conexión con tierra y la creación del centro de recepción complementario en dicha zona.
Además, Pons opina que aumentar 116 amarres y convertir los alrededores de la pequeña isla en una marina «como si fuera una zona urbana tipo la Colàrsega» del puerto no encaja con su carácter natural y patrimonial, «no creo que sea un modelo acorde con la Illa del Rei, me parece exagerado», valoró ayer.
El Plan Especial, aprobado de manera definitiva en 2019, «ya fue un paso importante», añade, para la dotación de infraestructuras y servicios al islote «pero todo esto sobrepasa su filosofía», opinó el alcalde.
Usos admitidos
Dicho Plan Especial define los diferentes usos admitidos en el conjunto edificado de la isla, así como en las zonas no ocupadas por las construcciones, sin que en ningún caso se mencione la posibilidad de instalaciones náuticas, que en todo caso la concesionaria de la ribera norte prevé situar en una plataforma flotante.
Sin embargo, para las instalaciones que garanticen el suministro eléctrico, con un incremento de potencia, o de nuevas canalizaciones para el servicio de agua, la marina sí requeriría de permisos que sobrepasan las competencias de la Autoridad Portuaria y la colaboración con la Fundación Hospital de la Isla del Rey, que no es titular del enclave sino que ostenta una concesión a 15 años, aprobada por el Ayuntamiento de Maó en 2017, y que se puede prorrogar otros 25 años, aunque excluye la zona de la antigua basílica paleocristiana.
Interés general
El Plan Especial, que actúa como marco normativo de referencia, establece que «las obras correspondientes a dotaciones de servicios» no previstas en dicho documento «requerirán la previa declaración de interés general para su autorización, sin perjuicio de las limitaciones que, de conformidad a la legislación sectorial u otros instrumentos de ordenación territorial, le sean de aplicación».
Esa solicitud de interés general debe formularla el Ayuntamiento de Maó, propietario del islote, y debe ser aprobada por el Consell insular. De momento, el alcalde no avanza si eso se va a producir, se limita a comentar que «ya veremos si jurídicamente tiene viabilidad y si hay interés general o no».
También el coordinador de política territorial del GOB, Miquel Camps, recordó ayer la necesidad de que las instalaciones de conexión y las nuevas dotaciones de servicios requerirían de una declaración de interés general, mediante la tramitación del expediente oportuno por parte del Ayuntamiento de Maó, al estar calificada la isla como Área de Alto Nivel de Protección. Asimismo, la Illa del Rei está dentro del Área Natural de Especial Interés (ANEI) número 8, que se extiende desde el Parque Natural de S’Albufera des Grau hasta la bahía de Maó.
baixamanerLos politicos de esta isla no estiman Menorca , solo hacer dinero y vivir a costa del ciudadano , algunos más de 40 años.