El Ayuntamiento de Es Migjorn ha remitido un oficio a la Dirección General de Costas y a la Conselleria de la Mar, solicitando la revisión urgente de los pinos del paseo marítimo de Sant Tomàs. La medida se adopta después de que el organismo autonómico paralizara la poda que inició por su cuenta el municipio.
La alcaldesa, Antònia Camps, señala en el escrito que existe un riesgo constatado de que estos árboles puedan desplomarse sobre la vía pública, causando daños materiales y personales.
La petición se firmó el jueves y se basa en un informe policial previo. Dicho documento alertaba del «mal estado» y la «peligrosidad» de un pino muy inclinado hacia el paseo, tras el restaurante Las Dunas. Como prevención, la Policía Local ha señalizado y precintado la zona, restringiendo el paso por seguridad.
El informe policial advierte que la creciente inclinación del pino hace temer su caída, con riesgo de provocar «lesiones severas y golpes de especial gravedad». Por ello, se ha propuesto notificar a las autoridades competentes para evitar daños y restablecer el paso.
El Consistorio había actuado el pasado noviembre, cuando un pino de grandes dimensiones se desplomó sobre la avenida central de la urbanización. El suceso, ocurrido de madrugada, evitó desgracias personales, aunque los bomberos ya habían solicitado revisar otros árboles.
La actuación fue motivo de polémica por la aparición de voces que la consideraron excesiva y la Dirección General de Costas ordenó su paralización.
La Policía, en otro informe, ya había alertado del «riesgo tangible» de caída de pinos en el paseo con climatología adversa. Previamente, en septiembre, un pino se precipitó sobre el tejado del restaurante Las Dunas. La reiteración de incidentes aconseja al gobierno municipal la revisión urgente de todos los pinos de esta concurrida zona.
Lo único que se nos cae encima es el trato de favor a los grandes capitalistas, una isla con escasez de agua y esos, con sus grandes piscinas a 20 metros de la mismísima playa.