Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:

Víctor Arpa, abogado laborista, sobre los accidentes laborales: «No hay que mentir, no tengáis miedo»

El letrado advierte sobre las consecuencias de ocultar la verdad a las mutuas por miedo a perder el empleo tras sufrir lesiones

Arpa ha lanzado la advertencia en redes sociales

| Palma |

Un caso reciente compartido por un abogado laboralista ha encendido las alarmas sobre una práctica peligrosamente habitual: trabajadores que ocultan las verdaderas circunstancias de sus accidentes laborales por miedo a represalias de sus empresas. La historia de un operario que mintió tras caerse de una escalera ejemplifica cómo una decisión tomada bajo presión puede costar miles de euros y comprometer gravemente el futuro profesional y personal de los afectados.

El letrado laboralista Víctor Arpa ha expuesto públicamente un caso que ilustra los riesgos de no decir la verdad desde el primer momento. Un trabajador de una empresa subcontratada, dedicada a la reparación de líneas, sufrió un grave accidente mientras realizaba su labor. El empleado subió a una escalera de tres metros sin protección adecuada ni acompañamiento, cayó al vacío y se fracturó el astrágalo en múltiples puntos, dejándole el pie derecho deformado y con dolor crónico.

Lo que debería haber sido un proceso indemnizatorio claro y directo se convirtió en un calvario administrativo y legal por una única razón: el trabajador, presionado por su superior, mintió sobre las circunstancias del accidente. Tras la caída, cuando el empleado contactó con su empresa, el jefe le ordenó cambiar la versión de los hechos y no mencionar que se había caído de la escalera. El miedo a perder su trabajo, especialmente después de haber firmado recientemente una hipoteca, llevó al trabajador a aceptar esta petición y dar una versión falsa a la mutua.

Consecuencias legales y económicas de mentir

Esta decisión inicial ha tenido repercusiones devastadoras para el trabajador. Según explica el abogado laboralista, ahora el empleado podría necesitar una incapacidad permanente debido a las secuelas de sus lesiones, pero su caso se ha complicado enormemente. Podría perder miles de euros en indemnización que legalmente le corresponderían, y todo el proceso legal se ha vuelto considerablemente más difícil.

En España, los accidentes laborales están cubiertos por seguros de las empresas y mutuas que deben responder económicamente cuando se producen lesiones durante el desempeño del trabajo. Sin embargo, cuando hay inconsistencias en las declaraciones iniciales, las aseguradoras pueden utilizar estas contradicciones para reducir o denegar las indemnizaciones correspondientes. El sistema está diseñado para proteger a los trabajadores, pero solo funciona correctamente cuando se actúa con transparencia desde el principio.

El miedo como factor determinante

El caso expuesto refleja una realidad extendida en el mercado laboral: muchos trabajadores temen las represalias empresariales más que defender sus propios derechos. La presión de mantener el empleo, especialmente en situaciones de vulnerabilidad económica como tener una hipoteca recién firmada, lleva a muchos empleados a priorizar la lealtad a la empresa por encima de su propia seguridad jurídica y económica.

Víctor Arpa lanza un mensaje contundente a todos los trabajadores de España: "No hay que mentir, no tengáis miedo". El letrado enfatiza que reclamar los derechos laborales no es robar, sino exigir lo que legítimamente corresponde a cada trabajador según la legislación vigente. Las indemnizaciones por accidentes laborales no salen del bolsillo del empresario directamente, sino que las pagan las aseguradoras contratadas precisamente para cubrir estos riesgos.

El abogado laboralista insiste en la importancia de asesorarse profesionalmente antes de hacer cualquier declaración tras sufrir un accidente laboral. Una mala decisión tomada en los primeros momentos, cuando el trabajador está en shock, dolorido o asustado, puede tener consecuencias irreversibles a largo plazo. La realidad es que cambiar una versión después de haberla dado a la mutua resulta extremadamente complicado y genera desconfianza en todas las instancias administrativas y judiciales.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Relacionado
Lo más visto