El Govern no puede hacer nada para evitar la compra de vivienda por parte de extranjeros, que ya acumulan 92.030 inmuebles en las Islas y en algunos municipios –como Andratx, Deià, Calvià o Fornalutx– ya poseen casi el 50 % de las propiedades. La normativa europea no permite en estos momentos fijar limitaciones, pero fuentes de la Conselleria d’Habitatge precisan que están trabajando en las instituciones europeas para conseguir un régimen especial europeo para las islas vinculado principalmente a la transformación del modelo económico de las islas «sin jugar con las expectativas de la ciudadanía».
«Desde el Govern, como hasta ahora, se analizan y se hace seguimiento de todas las iniciativas y políticas de vivienda que permitan facilitar vivienda asequible, siempre que sean efectivas y viables técnica y jurídicamente, dentro de las competencias de la Comunitat», aseguran desde la Conselleria d’Habitatge. La limitación de compra a los extranjeros no es viable jurídicamente en estos momentos porque la UE consagra la libre circulación de personas y capitales.
Un portavoz de la Conselleria insiste, en cualquier caso, en que el Govern está centrado en un plan de choque que facilita vivienda asequible solo para residentes Balears «para la gente de aquí». Esta actuación política pasa por hacer viviendas para uso residencial, con calificación permanente y que, por tanto, no puedan dar pie «a la especulación o al uso turístico».
Nada más llegar Marga Prohens al Govern, el Ejecutivo aprobó un plan de choque de vivienda para hacer pisos a un precio asequible a través de las figura de Viviendas a Precio Limitado (VPL) sin dejar a un lado la construcción de VPO. Desde Habitatge recuerdan que estas viviendas están destinadas a residentes con cinco años o más de residencia en las Islas y además con preferencia para los residentes en el municipio de cada promoción. El Govern insiste en que ya se encuentran en tramitación más de 7.000 viviendas asequibles a través de este plan.
Lo que sí pide el Govern es que el Plan de Vivienda estatal y el específico en el que trabaja la UE tenga una «especial sensibilidad y trato diferencial» para aquellos territorios limitados, como las islas, y que se atienda a sus «connotaciones geográficas y ambientales» si además se da la circunstancia de que el turismo tiene incidencia sobre el territorio y las políticas de vivienda. El Parlament ha debatido y rechazado numerosas iniciativas que se han planteado para conseguir frenar la compra de vivienda por parte de no residentes en las Islas.
Os hacen la peineta, los dos, izquierdas y derechas. unos os empobrecen y roban lo poco que podáis generar y heredar de patrimonio, os petan con inmigración descontrolada pagando subsidios y ayudas al inmigrante, que ni vosotros ni vuestros padres tendréis. Otros se lo regalan a inversores extranjeros para que en pocos años vemos los municipios convertidos en macro-resorts turísticos, donde no pueden ni trabajar los locales. Os están desahuciando 😉