El despliegue de las nuevas ambulancias para el transporte sanitario programado, no urgente, choca ahora con un nuevo problema: los conductores que disponen del permiso C1, necesario para conducirlas debido a su mayor tonelaje, se niegan a poner a disposición de la empresa su carné, como hacían hasta ahora de forma voluntaria, salvo que haya una compensación económica y unos turnos equitativos para toda la plantilla, de modo que cada trabajador pueda cobrar el futuro plus por la rotación en los mismos.
En Menorca el grupo está formado por entre ocho y diez conductores y hay división de pareceres, según las consultas realizadas por este diario. Aún así, es probable que la entidad pública empresarial Gsaib no pueda contar con todos ellos para desplegar las futuras ambulancias con las mejoras que han elevado el peso de los vehículos, como son las plataformas hidráulicas.
Hay técnicos de transporte sanitario que confirman que no pondrán a disposición de la empresa sus carnés C1, que pagaron de su bolsillo mientras ahora el Govern los financia a otros trabajadores; hasta la fecha los usaban de forma voluntaria, ya que tener dicho permiso de conducir no fue un requisito para acceder a su puesto de trabajo. «Entendemos que hay una cualificación superior a la necesaria para realizar el desempeño de nuestras funciones y que, por lo tanto, debe ir acompañada de una remuneración económica», afirman.
En Mallorca el conflicto se agrava
En Mallorca el conflicto laboral se extiende y afecta a entre 70 y 74 conductores con el carné C1 que, ante la falta de acuerdo con Gsaib, han decidido que a partir del lunes día 15 dejarán de prestar de forma voluntaria su permiso de conducir. Alegan que no han contado con ellos para configurar la nueva flota de ambulancias de transporte sanitario programado y que, al ser menos, la carga de trabajo aumenta; también se quejan de que se van a ver limitados en los turnos que realizan y de ese modo perderán pluses en su nómina.
Ante sus reclamaciones afirman que la empresa les ha amenazado con adoptar medidas disciplinarias que piensan impugnar, ya que han puesto el asunto en manos de un abogado. «No se les ha escuchado para los cambios y ahora tienen que realizar funciones superiores a las de su puesto sin ser retribuidos», alega su letrado, Rubén Torres.
No se lo creen ni ellos ni su abogado.Ni uno va a poner la mas mínima pega.Conduciran lo que les mande la empresa conducir y para lo que esten habilitados o los pondrá de patitas en la calle,y el que tendrá mas trabajo asegurado será el abogado.