El ferri «Ciudad de Granada» ha vuelto a pernoctar este fin de semana en el puerto de Maó, lo que ha llevado a la Federación de Asociaciones de Vecinos de Menorca a elevar una nueva queja formal ante la Autoridad Portuaria de Balers.
Tras constatar que el buque de Trasmed supera el nivel máximo de ruido permitido en horario nocturno, se ordenó a la naviera que realizara la espera entre la descarga de carga y pasaje del sábado y la salida del domingo en la bocana del puerto. Todo ello siempre que las condiciones meteorológicas lo permitieran.
En este caso, los vecinos sostienen en su instancia que «no existe ni causa de lluvia ni de viento fuerte que justifique que el buque no haya pernoctado en la bocana del puerto de Maó como se anunció».
Mientras ha durado la escala del fin de semana en Maó, el «Ciudad de Granada» ha permanecido amarrado con los motores en marcha, lo que ha provocado las consabidas quejas tanto por el ruido como por las vibraciones que sufren las viviendas ubicadas en el entorno portuario.
Los vecinos creen que Autoridad Portuaria muestra una «nula sensibilidad» para resolver este problema y piden que no se siga haciendo «caso omiso a los incumplimientos de la legislación vigente».
El ente público se ha escudado en respuestas precedentes en la servidumbre acústica que tiene el entorno portuario de Maó, si bien ha adjudicado los trabajos para la instalación de un sistema de cold ironing que permita desconectar los motores de los ferries en el Cós Nou. Esta actuación no incluye al petrolero «Tinerfe» que atraca en la Estación Naval.
Es increíble ver cómo la gente opina sin tener toda la información: 1. Los vecinos afectados no van contra el interés general, se quejan de ruidos y vibraciones que están por encima de los límites legales. 2. No se va en contra de todos los barcos ni mucho menos, se quiere que los dos barcos que superan los límites legales sean reparados o sustituidos. 3. No somos cuatro gatos ni "gente que ha comprado casas recientemente en Isabel II". Somos vecinos de toda la vida de Dalt Sant Joan, Centre y Tanques del Carme, todo el frente marítimo de Maó. 4. Los trastornos afectan directamente al descanso, a las horas y a la calidad del sueño, un derecho fundamental de cualquier ciudadano. ¿Qué harían si delante de sus casas aparcara un camión con un motor defectuoso encendido toda la noche? ¿Pueden las fábricas, comercios, bares, etc. de su barrio emitir rudios toda la noche por encima de los límites establecidos? Pues eso es lo que pasa con estos barcos. Sean más comprensivos e infórmense antes de darle al teclado y dejen de justificar la negligencia de la naviera y las autoridades competentes!