El geriátrico municipal de Sant Lluís ha empezado a implantar algunos cambios en sus menús. Las modificaciones las concretó la alcaldesa Loles Tronch durante el pleno celebrado el miércoles: «No son cambios drásticos, pero es verdad que algunos platos, como la quinoa o el arroz integral, no han triunfado y se están modificando. Habrá un par de ajustes más; por ejemplo, se cambiará a un arroz que no se pase y se introducen Cola Cao y otros elementos en las meriendas. Poco a poco se va mejorando y las sensaciones son más positivas».
Tronch también detalló que esta misma semana han celebrado la mensual reunión del comité de alimentación y que la pasada se repartieron unas encuestas entre los usuarios (con capacidad de discernimiento) tanto del centro como del servicio a domicilio. «Hemos visto que la ensalada no acaba de gustar, pero también se nos ha transmitido que ha habido ciertas mejoras en algunos platos. Lo irán ajustando», expuso la alcaldesa.
Otro cambio expuesto en el pleno municipal fue la confirmación de que la fisioterapeuta del centro que asumía provisionalmente la función de gerente ha consolidado el cargo después que su predecesor haya dejado su puesto tras la baja. «Es una persona del municipio que conoce a la gente y el centro. Este hecho ayudará en muchos aspectos. Las vibraciones son muy positivas», según considera Loles Tronch.
Mejoras insuficientes
Los familiares de los usuarios confirman el cambio, para bien, que ha experimentado el geriátrico con la nueva gerente. Su portavoz e hijo de un residente, Tòfol Coll, explica que, en este aspecto, están «muy contentos. Ha mejorado la cocina y la comunicación ha vuelto a ser muy fluida. Con esta gerencia tenemos la misma transparencia y el ambiente familiar de antes» – de la llegada de su predecesor –.
Pero los familiares insisten en que el principal problema persiste: la falta de personal. «Es cierto que el Ayuntamiento se ha implicado más que antes con visitas regulares y reuniéndose con las trabajadoras, pero continúa el problema de fondo», expone Coll quien detalla que en el turno de noche «solo hay dos auxiliares (una por planta) para atender a 46 personas, personas dependientes con demencia u otras enfermedades que requieren una especial atención. Por las mañanas son cinco y cuatro por las tardes». Frente a esta situación, Coll recuerda que el incremento presupuestario previsto por el Ayuntamiento «solo prevé la contratación de una gerocultora y una responsable de lavandería».
Cuidamos a mi madre todo lo que pudimos hasta que ya se hizo imposible. El último mes lo pasó en este geriatrico de Sant Lluis. Es el dolor que me queda. Haberla tenido en un sitio que duró un mes. Se cayó 2 veces. No habia personal cualificado. Ni espacio. La comida nefasta. Ella que era comilona, decía que era muy mala y no comía. Ni le sabian administrar sus últimos medicamentos. Una tristeza que me quedará para siempre