El proyecto de la Escola d’Adults de Maó que aguardan más de 2.400 alumnos desde hace décadas sufre un nuevo revés. El concurso convocado por la Conselleria de Educación del Govern para retomar las obras, paralizadas hace más de dos años por la rescisión del contrato anterior, ha quedado desierto. Ninguna constructora se ha interesado por culminar la reforma del antiguo cuartel de Santiago pese a disponer para ello de un presupuesto de 4,1 millones de euros.
La mesa de contratación del Ibisec, el Instituto Balear de Infraestructuras Educativas, se reunió en febrero para evaluar las ofertas presentadas y avanzar en la adjudicación. Pero se limitaron a constatar que no se había presentado ninguna. El encuentro apenas duró siete minutos y la pelota vuelve al tejado de la Conselleria para decidir qué hacer. Lo habitual en estos casos es ampliar el presupuesto o el plazo de ejecución -inicialmente era de un año- para licitarlo de nuevo, con el consiguiente retraso.
El proyecto para retomar las obras fue presentado el pasado verano a la comunidad educativa. Se anunció como inminente, si bien el concurso no se convocó hasta enero de 2026. Una vez declarado desierta queda en el aire la culminación de un equipamiento largamente esperado por la comunidad educativa del CEPA Joan Mir i Mir.
Los trabajos pendientes
La reforma pendiente debe completar la transformación del interior del cuartel de Santiago, con la sustitución de puertas y la reconstrucción de escaleras. El edificio también albergará la sede de la Escola Balear d'Administració Pública (EBAP), que contará con 461 metros cuadrados de superficie y un total de cinco aulas. Visto desde fuera el inmueble mantendrá su misma forma y volumen.
Las obras que quedaron interrumpidas hace dos años ya habían rehabilitado la cubierta y las fachadas. Aunque los trabajos se iniciaron en el verano de 2022 con un presupuesto de 2,8 millones en el momento de la rescisión del contrato apenas se había ejecutado el 15 por ciento del proyecto.
La nueva Escola d’Adults de Maó era la principal obra prevista por el Ibisec este año en Menorca, junto al Centro Integrado de Formación Profesional de Es Castell. La falta de espacio del CEPA Joan Mir i Mir obliga a profesores y alumnos a desperdigar su actividad en cuatro puntos distintos de la ciudad, más allá de la sede del carrer Sant Joan. Un auténtico hándicap para la coordinación y gestión del centro.
El antiguo HospitalMilitar; la Residencia V. de Monte Toro, la rotonda de Rafal por la que las constructoras pidieron más dinero a medio hacer, e incluso, en Son Blanc, el asentamiento de los bloques traídos desde Cataluña para hundirlos sobre el fondo marino que luego resulto tener más espesor de arena, ,son muestras de que quienes elaboran los presupuestos para subastar obra pública y los costes reales de cada obra , no sintonizan. Se repite demasiadas veces, en una comedia, de conseguir una obra con precios ajustados pero con cláusulas que contemplan la revisión d por "costes sobrevenidos y defectos ocultos del proyecto". Se ha convertido ya en una norma y evidencia el "gap" entre la España oficial y la real. Si es así, ¿ como no van a declarar precios inferiores de los inmuebles todos los particulares, si el Estado también los presupuesta en lo suyo. ?.¡Si hasta los Presupuestos G.del Estado (cuando los ha habido) siempre se han quedado cortos y la Deuda siempre ha ido creciendo ! Solo son exactos en la Agencia Tributaria, y suele ser para pasarse, porque existen "incentivos " . ¿ Dónde están los Interventores de antes?