Durante este miércoles, componentes del grupo RiscBal, de la Universitat de les Illes Balears, como observatorio de los posibles riesgos naturales del Archipiélago Balear, se desplazan a la Isla para estudiar el terreno afectado con la utilización de un dron especial y su cámara de alta definición.
Se trata, explicó el director general de Emergencias del Govern, Pablo Gárriz, «de tener imágenes más ajustadas de la situación del acantilado y ponerlas a disposición de los técnicos municipales» para que dispongan de más datos con las que tomar decisiones sobre las intervenciones a realizar.
Gárriz, tras referirse al despliegue logístico realizado por los servicios bajo su coordinación, similar al realizado en los últimos desprendimientos sucedidos en Esporles y Manacor, precisó que desde la Dirección General ya se habían hecho recomendaciones «a las diversas administraciones para que se identificaran, con vigilancia y anticipación, las zonas de cada municipio que pudieran tener desestabilización por el viento y la lluvia».
El consejo obedecía al agua caída estas últimas semanas, a fin de evitar en la medida de lo posible este tipo de siniestros que nunca antes se habían registrado en la cala Sant Esteve, dijeron los vecinos. El director general de Emergencias añadió que se están actualizando herramientas de planificación y evaluación de fenómenos de desequilibrios en taludes.
Imágenes del dron
A lo largo de toda la mañana y parte de la tarde, el uso del dron que aporta Buresmen, en virtud del convenio con el Consell, resultó determinante para que bomberos y técnicos de Emergencias tuvieran imágenes cenitales del boquete que abrió la roca en la casa, y de la zona del acantilado desde la que se desprendió la piedra. De hecho, el jefe de bomberos, Juanjo Franch, refirió que se habían visto algunas grietas alrededor del lugar donde se había producido la caída lo que obliga a extremar las medidas de seguridad.
Las imágenes del dron de Buresmen permitieron planificar la cautelosa intervención de bomberos y Emergencias hasta que fue liberada la víctima mortal, mientras familiares y vecinos aguardaban en el exterior en una tensa espera.
Ocho viviendas del mismo lado de la cala fueron desalojadas a la llegada de los efectivos de los diferentes cuerpos de Emergencias y la Guardia Civil. Sus ocupantes se vieron obligados a pasar la noche de ayer en casas de otros familiares aunque el Ayuntamiento de Es Castell ofreció toda la colaboración para darles alojamiento si lo necesitaban.
ViriatoEstoy totalmente de acuerdo con tu comentario, pero cada día tenemos que oír más tontearías, ahora los drones serán la solución. en este caso el Ayuntamiento no debería haber dado la licencia de obras. Esto mas pronto que tarde estaba cantado con las lluvias intensas que hemos tenido y el aviso de lo sucedido en otros puntos del acantilado.