El derrumbe ocurrido el pasado 5 de diciembre en un tramo cerrado de la Costa des Muret, en el acantilado del puerto de Maó, provoca limitaciones importantes en el entramado logístico de la fábrica de Gin Xoriguer, que se vio directamente afectada por la caída de piedras y tierra en su explanada trasera.
A falta de que el consorcio del acantilado defina el proyecto de actuación preciso que estabilice la zona, la destilería ha podido recuperar gran parte de su producción a pesar de la restricción que supone para su ejercicio diario no poder disponer de esa superficie donde almacenan palés de envases y parte de su maquinaria.
Adolfo Vilafranca, gerente de la empresa, ha explicado que la actividad estará normalizada en cuanto a su producción, completamente, a finales de febrero «pese a los problemas que tenemos para ubicar los paneles de vidrio que iban en el espacio inutilizado». En caso de que esta limitación se prolongue en el tiempo, el alto ejecutivo indica que se estudian alternativas para la fase de mayor actividad productiva en verano, que pasarían por asumir el trasiego de material de la fábrica a otras dependencias en el polígono, o buscar otra instalación más cercana donde ubicarlas.
El desprendimiento de la Costa des Muret sobre la parte trasera de la fábrica de gin ha provocado pérdidas en maquinaria que rondan los 120.000 euros, por su valor, cantidad a la que se debe sumar los costes ocultos derivados de la interrupción del trabajo, limpieza y puesta a punto de la planta tras el derrumbe.
Una máquina envasadora además de dos compresores han tenido que ser reemplazados por la empresa debido a los desperfectos que sufrieron. Lo mismo ocurrió con dos depósitos de 10.000 litros cada uno, que han sido encargados para su reposición.
Vilafranca confía en que el proyecto de ejecución para la consolidación de la zona del acantilado en la Costa des Muret se redacte con cierta rapidez. «A corto plazo, según las visitas de los técnicos, no existe riesgo de otro derrumbe en el lugar, pero a medio plazo sí podría darse», señala el gerente, quien hasta el momento se muestra agradecido por el apoyo brindado en todo momento a cargo del Ayuntamiento «que nos permitió volver a estar operativos en pocos días».
'.....a la espera de que el consorcio del acantilado adopte el plan de acción...' Mientras esperamos que el consorcio responsable de los acantilados apruebe el plan de acción tras el derrumbe del 5 de diciembre, hemos tenido más deslizamientos de tierra, ¡con víctimas! Aún no ha habido ninguna acción visible por parte del Consistorio, los geólogos o bomberos, de nadie. Sospecho que el ayuntamiento, el puerto y Costas están 'en conversaciones'. Como todos saben, esto llevará tiempo, porque, como siempre, todos se están señalando mutuamente. Ahora -después días de lluvias y viento- ¡tememos el próximo golpe duro!