Sin presentar ninguna enmienda, pero con contraprestaciones negociadas entre bambalinas con el PP, la consellera no adscrita ha permitido este jueves la aprobación del presupuesto del Consell de Menorca para 2026. Lo ha hecho con su abstención, lo que ha dado vía libre al presidente Adolfo Vilafranca para desempatar con su voto de calidad frente a los seis consellers de PSOE y Més que estaban en contra.
Un balón de oxígeno para afrontar la recta final del mandato a cambio de algunos gestos simbólicos que, paradójicamente, no tienen reflejo en el presupuesto que se votaba. Es el caso de la celebración de una Semana de la Hispanidad en Menorca alrededor de la fiesta nacional del 12 de octubre, el compromiso de garantizar la «cooficialidad real y efectiva» del castellano en el Consell o la supresión de los dominios .cat en las webs institucionales que aún lo mantengan.
De Medrano ha asegurado tener el compromiso personal del presidente para aceptar estas condiciones, si bien la consellera de Servicios Generales, Maria Antònia Taltavull, no ha hecho ninguna alusión a ellas más allá de un agradecimiento genérico a la «voluntad negociadora» mostrada por la consellera de no adscrita.
PSOE y Més per Menorca han denunciado que el PP no ha abierto ninguna vía para negociar las cuentas con ellos y han criticado la opacidad en la negociación que ha permitido finalmente su aprobación inicial.
De Medrano, entre susto y muerte
«No estoy de acuerdo en todo lo que se hace desde el Consell, pero entre susto o muerte elijo susto», ha expresado De Medrano nada más iniciar su intervención. Ha sido la primera vez que la consellera expulsada de Vox permite aprobar las cuentas. Votó en contra los dos primeros años y solo se abstuvo para evitar que las de 2025 decayeran en su aprobación definitiva.
La consellera ha aprovechado otra vez su intervención para hablar de ella misma y cargar contra el partido que la echó. Asegura que hasta ahora había boicoteado los presupuestos por órdenes de Vox, al que acusa de actuar «como el perro del hortelano» con los gobiernos en minoría del PP. «Hago una enmienda a la totalidad», ha dicho, pero no a los presupuestos sino a «los delirios de la izquierda radical y sectaria que ha perdido el norte», ha dicho en una intervención ajena al contenido de lo que se estaba debatiendo.
Balón de oxígeno para el PP
«La legislatura está muy avanzada y lo lógico es que el PP pueda seguir desarrollando su proyecto, los menorquines merecen estabilidad frente al caos», ha argumentado para justificar su abstención. Las enmiendas a la totalidad y las parciales presentadas por PSOE y Més per Menorca han decaído y los populares han logrado sacar adelante su propuesta para gestionar 185 millones de euros el próximo año, unas cuentas marcadas por el aumento del capítulo de personal, más inversiones y la puesta en marcha de tres nuevos geriátricos.
Una «apología del franquismo»
Susana Mora, portavoz del PSOE, ha recriminado a Maite de Medrano su «mensaje de odio permanente hacia la izquierda» y constantes alusiones a temas «que no tienen nada que ver con lo que se debate en este pleno». La consellera socialista ha denunciado que en pleno del Consell se pueda expresar «una apología directa del franquismo» y se «deslegitime la historia del PSOE», por ello reclamó unas disculpas que no se produjeron.
La ex de Vox había loado al dictador por haber elegido tratarse en un hospital público antes de su muerte y le atribuyó haber creado la seguridad social. También acusó a los socialistas de haber estado «40 años de descanso» durante la dictadura.
Al PP Susana Mora le ha recriminado que su presupuesto es un «engaño con mayúsculas» a los menorquines. «No explican abiertamente la política que quieren aplicar, sino que se esconden detrás de discursos de sostenibilidad, política ambiental y vivienda que no se traducen en nada».
Desde Més per Menorca, la portavoz Noemí Garcia ha justificado su rechazo a los presupuestos por la «obsesión por el cemento y el asfalto» que manifiesta el PP. Considera desproporcionada la inversión prevista en carreteras, un «modelo desfasado» que apuesta por el uso del coche y «pasa por encima de la Menorca Talayótica», en alusión a las obras de la Me-1 en el cruce de Rafal Rubí.
«Fanatismo» de PSOE y Més
La consellera Taltavull, en nombre del equipo de gobierno, ha arremetido contra la gestión de los últimos mandatos de la izquierda. «No supieron gestionar más allá de los titulares, si ahora dicen que nos limitamos a seguir lo que hicieron ustedes, ¿por qué no nos votan a favor?», se ha preguntado. «Tras ocho años de parálisis Menorca se mueve ahora con ilusión y ustedes están instalados en el fanatismo y el ‘no a todo’», ha rematado.
Joan LlufriuEsta señora repito solo ha venido a retirarse con una buena paga.