El PSOE ha presentado diez reclamaciones al reglamento lingüístico del Consell de Menorca en las que argumenta que la modificación se ha tramitado de manera incorrecta e incompleta, tanto desde el punto de vista legal como procedimental.
La formación ha expresado este lunes su preocupación por el proceso llevado a cabo por el gobierno insular del PP, al que ven movido por «las posiciones más radicales de la extrema derecha» y al que acusan de «negar la realidad científica» sobre la lengua.
Eduardo Robsy ha advertido que esta modificación «pone en riesgo el consenso que supuso la aprobación de la Ley de Normalización Lingüística». La propuesta, señala, proviene del conseller de Cultura Joan Pons Torres que califica de «negacionista: negacionista de las vacunas, del cambio climático y también de la unidad lingüística del catalán».
El nuevo reglamento, apunta el PSOE, «deja las decisiones en manos del consejero y no de las del Servicio de Asesoramiento Lingüístico -que, además, se amenaza externalizar-, y elimina la comisión de seguimiento» cuyas funciones pasarían a ser asumidas por él.
Para Eduardo Robsy existe «un riesgo de folklorización del idioma, sin respetar que la variedad menorquina del catalán tiene también registros formales y coloquiales». El conseller socialista ha añadido que «este equipo de gobierno trata de hacer trampas y de buscar atajos, con una tramitación incorrecta en la que se han omitido trámites esenciales y se han eliminado garantías».
Los argumentos
El PSOE apunta en sus reclamaciones que el reglamento, pese a tener un alcance que trasciende lo interno, ha sido tramitado como si fuera una normativa de carácter organizativo. Se critica, asimismo, la omisión de la consulta pública previa a la ciudadanía, un trámite obligatorio por afectar a derechos lingüísticos.
Al desarrollar una ley, añaden los socialistas, el reglamento debería ser ejecutivo, lo que exigiría un dictamen del Consell Consultiu. Además, la resolución de inicio del expediente debería ir acompañada de estudios, consultas y borradores sin que ninguno de estos trámites conste en el expediente.
El PSOE también echa en falta el informe preceptivo de la Universitat de les Illes Balears como institución consultiva oficial en materia lingüística. A juicio de Eduardo Robsy, «somos testigos de la sistemática falta de diálogo y de una apuesta por la imposición».
Poc a la dreta está el PP encarà més hi hauria d'estar...