El Grupo Popular en el Ayuntamiento de Ciutadella ha votado en contra de la moción –aprobada en el último pleno– presentada por el equipo de gobierno para solicitar a Ports de les Illes Balears (PortsIB) que paralice inmediatamente el proceso de licitación del puerto deportivo de Cala en Bosc para evaluar la conveniencia de una gestión directa por parte de la administración.
Lo hizo con una contrapropuesta un tanto insólita formulada en forma de enmienda, que el Ayuntamiento solicite la cesión de los amarres para que sea el propio Consistorio el que asuma su gestión cumpliendo con las bases del concurso. «Si tanto defienden la gestión directa, háganla ustedes mismos», retó la concejal popular Juana Mari Pons, representante municipal en el consejo de administración de Ports IB.
La enmienda fue rechazada por el equipo de gobierno, quien consideró que la propuesta implicaría una modificación de las bases y realizar una solicitud de transferencia, extremos que la hacen inviable. La concejal socialista de Urbanismo, Sandra Moll, entendió que este movimiento de los populares «no tiene ningún sentido» y solo responde a un afán de «tapar el debate de fondo, el objetivo del Partido Popular de privatizar el puerto deportivo».
Juana Mari Pons lamentó que el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Ciutadella «se dedique a hacer oposición del Govern de Marga Prohens, a gobernar señalando a lo que hacen los otros sin asumir responsabilidades. No es serio criticar una licitación pública sin querer asumir la gestión».
Por su parte, Sandra Moll se mostró abiertas a debatir sobre el modelo, pero solo después de que se realice «una evaluación rigurosa» de la gestión que se ha llevado a cabo por parte de una empresa privada en los últimos 30 años, en la que queden patentes las inversiones que se han hecho y la evolución de los precios». La propuesta del gobierno municipal fue finalmente aprobada con los votos a favor los concejales que lo integran y la negativa de los regidores de la oposición.