La Junta Rectora del Consorcio del Acantilado del Puerto de Maó ha aprobado este martes encargar una actuación de emergencia para reparar y afianzar el tramo de la Costa des Muret que se desprendió hace unas semanas. Los trabajos se contratarán de forma inmediata, sin proceso de licitación al tratarse de una urgencia, por un importe estimado que ronda el millón de euros.
La empresa que asuma esta tarea debe realizar un estudio geotécnico de la parte del acantilado en la que se produjo el desprendimiento y, en base al resultado de este análisis, acometer su consolidación. La disponibilidad ahora mismo de profesionales de estas características en la Isla, para la ejecución de otros proyectos de obra pública, facilitará que se pueda acometer en un breve periodo de tiempo, en un principio. La Junta Rectora también ha aprobado el pago de las tareas ya realizadas de actuación más inmediata en el entorno de la fábrica de Xoriguer.
Las cuentas casi a cero
Esta inversión de un millón de euros se realiza con las cuentas del Consorcio prácticamente a cero, después de muchos años de poca actividad en la que se ha limitado a cubrir los gastos corrientes y el pago de créditos anteriores. El alcalde Héctor Pons comenta que ahora las administraciones integrantes (Ayuntamiento de Maó, Consell y Govern) analizarán cómo sufragar el importe necesario para llevar a cabo esta actuación de emergencia.
Sobre la mesa hay en estos momentos varias posibilidades. Podrían realizarse aportaciones iguales extraordinarias por parte de los tres integrantes del organismo, solicitar un crédito a nombre del Consorcio como hizo de forma recurrente en sus primeros años de existencia o que una de las instituciones adelante el dinero y, más adelante, las otras dos se lo devuelvan.
Cabe recordar que un tramo de 20 metros de la Costa des Muret se desplomó el pasado día 5 de diciembre sobre la parte posterior de las instalaciones de la destilería, en el puerto de Maó. Dos trabajadoras de la planta dieron el aviso a los bomberos a las siete de la mañana que, una vez en el lugar, han podido comprobar la gravedad del derrumbe.
El detonante fueron las intensas lluvias de los últimos días y la rotura de una tubería. La fuga ablandó el terreno e incidió en el mal estado general del frontal del puerto, en esta ocasión, en la zona de poniente.
La fábrica de Xoriguer, la principal afectada por el desprendimiento, ha retomado de forma parcial su actividad, en función de los espacios disponibles en buenas condiciones.
Aquí fins que no passa res greu ningún fa res. Un día tendrem una desgracia grossa per culpa de tant de vagos, incompetents i corruptes.