Desde que en el año 2023 el Consell de Menorca incluyó en sus cuentas, por primera vez, una partida para comprar suelo y cederlo al Ibavi para hacer vivienda social no ha empezado todavía a construirse ninguna. En este tiempo se ha formalizado la adquisición de parcelas en Es Mercadal, Ferreries y Alaior, con un coste para la institución de dos millones, pero el inicio de las obras en todos estos casos sigue pendiente.
Consciente de la urgencia del problema de la vivienda y de la lentitud de los plazos que requiere la administración para culminar una promoción pública, el gobierno de Adolfo Vilafranca ha decidido que una parte de los fondos para la compra de suelo previstos en 2026 se destinarán a la compra de algún edificio ya terminado y que, de esta forma, sea más rápida su adecuación para las familias que lo necesiten.
El presidente, que ha hecho el anuncio durante una entrevista en Onda Cero, justifica la búsqueda de edificios ya finalizados porque la alternativa de construirlos desde cero se ha demostrado demasiado lenta. Para el próximo año la institución insular eleva el presupuesto disponible para esta partida hasta los 1,5 millones de euros, a repartir entre la compra de parcelas e inmuebles ya edificados.
Las primeras compras
El Consell hizo efectiva en 2024 junto al Ibavi la compra de una parcela de la Sareb a la entrada de Es Mercadal con capacidad para edificar hasta 94 pisos de alquiler que se construirán por fases: la primera de 35 acaba de adjudicar la redacción del proyecto. La operación se cerró por 1,4 millones, de que los que un millón correspondió a la administración menorquina y el resto al Ibavi, que se encarga de licitar las obras.
En 2025 se ha cerrado la compra de dos nuevas parcelas por valor de otro millón aportado por el Consell. La de Alaior tiene 2.800 metros cuadrados y está junto a la antigua carretera, con un potencial edificatorio para un centenar de viviendas, si bien los terrenos están aún pendientes de urbanizar. La de Ferreries, puede albergar 21 pisos y se ubica en la avenida Son Morera.
Otras líneas de ayuda
Vilafranca aboga por trabajar de forma coordinada con el Govern y los ayuntamientos, cada uno desde su ámbito de responsabilidad en materia de vivienda. El Consell, destaca, también ha ampliado a 150.000 euros las ayudas a jóvenes para pagar el alquiler y la creación de una nueva línea de subvenciones en 2026 para fomentar la salida al mercado de viviendas que están actualmente vacías.
En cuanto al Plan Territorial que espera aprobarse incialmente el próximo año, el presidente subraya que permitirá construir más viviendas en las zonas de crecimiento urbano, con edificios más altos y una flexibilización de las densidades que, en la actualidad, solo permiten en ciertos casos barriadas de chalés cuando la tipología de vivienda que se reclama mayoritariamente son pisos.
Los ayuntamientos y Consell de Menorca, las mayores "empresas" con las de 350 millones de euros (59.000 millones de pesetas). Y ahora se trasforman en los mayores empresarios constructores de viviendas. Cuando hacen falta construir de 500 viviendas en venta y más de 500 en régimen de alquiler da la impresión que es una iniciativa acertada. Pero dado los precios de estas viviendas y el pequeño número a construir, lo que se consigue es que quienes en la mayoría compren o alquilen es tenerse que hipotecarse de por vida incluso sus propios hijos. Cuando estás instituciones administrativas y políticas por su carácter y fundamento no es de "transformarse en empresarios". Si no legislar para que la ciudadanía, empresas del ramo inmobiliario, de la construcción, de financiación etc., puedad dedicarde a su actividad y no se encuentren con la competencia y el abuso de poder actual, impropia administración (Ayuntamientos y Consell). A esto se le llama socialcomunisno, Sres. Todos.