Con tiempo todavía por delante, entidades y partidos políticos preparan una ofensiva ciudadana contra el nuevo reglamento lingüístico del Consell de Menorca. Aparte de presentar o ultimar sus propias alegaciones, facilitan un modelo a la población para que también secunde la iniciativa y se consiga así anular la norma.
Acció Cultural de Menorca y la Plataforma per la Llengua fueron los primeros este pasado sábado en hacer un llamamiento público para oponerse al reglamento que «impone el bilingüismo, relega el catalán en la administración y fragmenta así la unidad de la lengua». El objetivo que persiguen es «tener la máxima fuerza posible» y abrir el abanico para que cada ciudadano pueda hacer también las aportaciones que estime oportunas. «Cuanta mayor variedad de argumentos, mejor», afirman.
En las últimas 48 horas ha sido Més per Menorca el que ha extendido también su invitación a alegar, pero con la idea de que los argumentos esgrimidos no sean los mismos para complicar así la defensa jurídica del reglamento. «Ahora es el momento de hacer oír la voz de Menorca», alienta el mensaje de Més, que recalca que «presentar alegaciones es un derecho y una responsabilidad colectiva. El futuro del catalán en el Consell no debe negociarse a puerta cerrada. Aún estamos a tiempo». Las alegaciones -recuerda- se pueden presentar solo presencialmente o mediante certificado digital.
El coordinador de Més, Esteve Barceló, anuncia que presentará alegaciones como partido y grupo en el Consell, como también lo hará el PSOE, confirmó ayer su secretario general Pepe Mercadal, quien ya denunció en diciembre la «deriva lingüística radical» del PP.
OCB y Fem-ho en Català
Las entidades han pasado también a la acción. La asociación Fem-ho en Català dará a conocer hoy sus alegaciones al que es «un ataque frontal e inaceptable contra nuestra lengua», asegura, y considera la modificación normativa «injustificada, arbitraria e ilegal». Fem-ho en Català lo enmarca en «una deriva lingüística que responde a un auge reaccionario global» y alerta que el reglamento adolece del dictamen de la UIB y el Consell Consultiu y «fomenta una diglosia que desenraiza la lengua»
La Obra Cultural Balear ya ha presentado también sus alegaciones sin esperar a que venza el plazo. El pliego, que suscribe el presidente de la OCB, Antoni Llabrés, remarca la nulidad del texto, que supone «un retroceso», por lo que urge a «revocar inmediatamente la aprobación» y, de forma subsidiaria, suspender la tramitación, evitando así las «vulneraciones del ordenamiento jurídico» que contiene.
La presidenta de la Comissió Tècnica Assessora de la UIB, Maria Isabel Ripoll, también concluye en sus alegaciones que «el uso del término menorquín causa ambigüedades y puede interpretarse como un uso diferenciado y contrario al Estatuto y la Ley de Normalización». Además, incide, «el menorquín, como subdialecto balear del catalán, ya tiene reconocidas todas las formas cultas tradicionales que le son propias y no necesita una normalización especial». La denominación catalán «es la forma que corresponde a los documentos institucionales y oficiales y, por tanto, no es aceptable» que el Consell también use la forma menorquín para justificar las ayudas al fomento del catalán.
Último día para alegar
Este próximo lunes 9 de febrero acaba el plazo para alegar contra el reglamento de usos lingüísticos del Consell. La nueva normativa, que altera 18 de las 27 disposiciones del anterior reglamento, fue aprobada inicialmente el 15 de diciembre y el 24 del mismo mes se abrió el plazo ciudadano. Quien quiera recurrir dispone ya solo de cuatro días.
vigajuIgnorant, encara no t'has enterat que si cada vegada és decideix unas lleis és fessin referèndums en tindrien que fer un cada setmana